Cumplamos cabalmente nuestro rol

“Ante la incertidumbre, lo mejor es prepararnos continuamente durante toda la vida…” Recientemente leí una expresión que me llevó a esta conclusión.

Dado que desconocemos el futuro, es importante siempre estar preparados aún para crear ese futuro.

Cuando menciono preparación, me refiero a todo aquello que implica obtener conocimientos y desarrollar habilidades que nos permitan ser creativos e innovadores. Y en situación extrema, que nos permitan permanecer de pie ante cualquier adversidad.

Esto aplica tanto para las empresas como para los individuos.

Durante los 15 días más recientes, tuve la oportunidad de visitar 2 veces Guadalajara, la Perla Tapatía. Estuve 10 días, en los cuales me reuní con empresarios/directivos de empresas, consultores externos y personal de Recursos Humanos (RRHH). En todas las reuniones presenté mi apreciación con respecto a lo que he llamado la Relación Tripartita de la Capacitación, la cual está deteriorada en la gran mayoría de las empresas y, tristemente, todos me dieron la razón.

Enseguida mencionaré mi percepción con el único fin de hacer conciencia sobre ciertos aspectos, no para generar polémica. Reitero que es una observación personalque pudiera no aplicar en algunas empresas.

Los involucrados en esta relación tripartita son:

1. La empresa que invierte en capacitación. En ella he observado que lamentablemente no se da seguimiento al beneficio económico que debe dar dicha inversión. La forma estándar de proceder es: a) se levanta un inventario de necesidades de las diferentes áreas de la empresa; b) se empata esa lista con otra lista, la cual contiene los datos de diversos proveedores de capacitación; c) se ubica al proveedor más barato que ofrezca un curso sobre cada tema contenido en el inventario, sin que se evalúen los diferenciadores que ofrecen algunos de los proveedores; d) se programa el curso; e) al llegar la fecha de curso, los jefes de los que asistirán al curso les dan permiso a regañadientes, ya que hay mucho trabajo como para perder tiempo en cursos; f) al regresar del curso las cosas siguen igual que siempre, ya que no hay tiempo paraimplementar y usar las conocimientos adquiridos, de esta forma el dinero que debió ser una inversión que generara beneficios económicos reales se convirtió en un simple gasto innecesario, ya que ni siquiera se busca aplicar el conocimiento adquirido.

2. El instructor que ejecuta la capacitación. Este rol debe ser ejercido por personas que: a) sientan un genuino deseo de transmitir sus conocimientos, experiencias, convicciones y valores; b) tengan una verdadera preocupación por el crecimiento personal y profesional de los asistentes, así como por el beneficio económico de la empresa que está haciendo la inversión; c) tenga las habilidades para, permanentemente, captar la atención del participante y motivarle a aprender durante y después del curso, como para estimular a seguir practicando y aplicando los conocimientos adquiridos y d) su última motivación sea el beneficio económico que obtendrán por su participación con la empresa;

3. El participante que recibe la capacitación. Muchas veces esta persona, llega desmotivada, sin interés en el contenido del curso, solo pensado que el evento es un respiro que se toma en relación con su día a día. Este tema tiene 2 orígenes: 1) el desinterés de sus jefes o supervisores en el tema de capacitación, porque se argumenta que hay mucho trabajo y el curso interfiere con las urgencias que se tienen y 2) la falta de conciencia sobre el hecho de que todo conocimiento adquirido, genera un beneficio permanente primeramente en el individuo, porque es algo que le servirá permanentemente, sin importar la empresa donde labore o el proyecto personal que arranque.

Sirva la presente aportación para:

1) Estimular a los empresarios/directivos a desarrollar un plan de capacitación muy claro y objetivo que no solo tome un inventario de necesidades aisladas y lo empate con una lista de proveedores, sino que sea una herramienta útil que aporte lo suficiente para servir de palanca en el cumplimiento de los muy diversos objetivos que tiene la empresa y que la capacitación se convierta en una inversión y no sea un gasto más. En esta época se están elaborando los presupuestos a utilizar en el 2018, es un excelente momento para presentar un verdadero plan de inversión en capacitación.

2) Invitar a mis colegas a hacer un frente común que nos lleve a generar un valor agregado real en las empresas que nos invitan a colaborar con ellos. Tomemos como un reto personal el crecimiento de las personas ante las que compartimos nuestro conocimiento y experiencia. Nuestro beneficio económico será una consecuencia directa de la calidad de nuestro trabajo.

3) Concientizar a las personas que recibirán capacitación, sobre la importancia de aprovechar la oportunidad que su empresa les ofrece para aprender más y más, ya que ese conocimiento es de ustedes, de nadie más. Claro que lo primero que deben hacer es empezar a utilizarlo en la propia empresa, que es donde ella obtendrán el beneficio económico/financiero por el cual invierte en ustedes.

Ni la empresa, ni los instructores, ni los capacitados conocemos el futuro. Lo mejor es siempre pensar en una capacitación continua por el resto de vida, de esta forma no solo estaremos preparados para el futuro, sino que iremos creando ese futuro. 

Hasta la próxima.

Saludos, A. LUNA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: