Un mensaje muy importante…

Durante esta semana en los Pequeños Grupos de Oración de nuestra congregación se reflexionó sobre Hechos 8, y tuve el privilegio inmerecido de escribir dicha reflexión para compartir con los asistentes.

Les comparto…

Hechos 8

Es un deleite profundizar en la Palabra de Dios y esta semana continuamos estudiando el libro Hechos ahora en capítulo 8.

Esta porción la llevaremos directamente a la práctica, tomando 2 ópticas de aprendizaje:

1. Qué nos dice Dios con respecto a su iglesia, sus hijos.

2. Qué nos dice Dios con respecto a nuestros semejantes (amigos, familiares, compañeros, conocidos, desconocidos, etc.)

En seguida se muestra la reflexión sobre ciertos versículos, con base en la Nueva Traducción Viviente.

IGLESIA

V 3. Una vida agradecida es una vida que agrada a Dios, y un motivo de gratitud debe ser la libertad religiosa que tenemos en nuestro país. Pero no nos descuidemos, porque aunque no sufrimos persecución religiosa como la que Saulo ejercía sobre los primeros cristianos sí sufrimos un intensa persecución que desea acabar con la iglesia. Esa persecución es mental, emocional y espiritual. Esa persecución la lleva a cabo Satanás, el mundo y nuestra naturaleza pecaminosa.

V 4. Debemos esparcir las buenas nuevas de Jesucristo compartiendo. Claro que nuestro testimonio puede ser nuestro punto de partida, pero no olvidemos que compartir el mensaje del evangelio significa dejar claro en la mente y el corazón de la gente: a. Quién es Dios, b. Quién es el hombre y cómo en forma natural está separado de Dios, c. Quién es Jesucristo y lo que representa su obra redentora y d. La respuesta del ser humano que más le agradaría a Dios. Esta es la esencia de compartir el evangelio. La gente necesita conocer estos 4 aspectos, no podemos pensar que solo con que nos ven portarnos bien estamos llevando el mensaje de salvación, es necesario verbalizarlo.

V 21. Para trabajar con/por/para el Señor, la rectitud de nuestro corazón es fundamental. Y si pensamos compartir el mensaje de Dios, ¿cómo podremos hacerlo si los frutos del Espíritu no se reflejan en nuestra vida? No seamos incongruentes, si somos “cristianos de domingo”, difícilmente arderá en nuestro corazón el deseo de compartir este mensaje de salvación.

VV. 26-27 Felipe nos da un gran ejemplo de entendimiento y obediencia a la voluntad de Dios. Los que somos padres buscamos que nuestros hijos/as entiendan y obedezcan las instrucciones que les damos, las cuáles son por su propio bien presente y/o futuro. ¿Qué pasa con nosotros que teniendo las instrucciones de Dios tan claras en su Palabra no las entendemos (o tal vez no las queremos entender) y por consecuencia no las obedecemos?. Hay numerosas instrucciones en la Biblia, y no se diga en relación con compartir las buenas nuevas de salvación con otros.

V. 35 Tengamos absoluta disposición para enseñar a otros las verdades divinas. No necesitamos estudios de pedagogía para enseñar a otros, ni necesitamos tener muchos años en el evangelio. El ejemplo de Felipe es una enseñanza uno a uno, y para enseñar uno a uno basta con tener el conocimiento y la vivencia para transmitirla. Es muy sencillo, regularmente comentamos con los demás cosas que nos suceden, cosas que vivimos, cosas que generan diversos sentimientos en nosotros. Es lo mismo en el tema de compartir el evangelio, con facilidad podremos enseñar los 4 puntos mencionados en el comentario al V. 4 si, y solo si, nosotros lo hemos entendido y vivido verdaderamente. ¿O será que no compartimos porque no hemos experimentado en nuestra vida una verdadera comunión y dependencia de Dios y solo nos hemos estancado en el conocimiento intelectual?

NUESTROS SEMEJANTES (amigos, familiares, compañeros, conocidos, desconocidos, etc.)

V. 6 Regularmente escuchan y están deseosos de oír el mensaje. No nos entristezcamos si de pronto alguien no muestra interés en escuchar el evangelio. Pero sí estemos atentos para identificar los momentos oportunos. Por ejemplo, una persona puede estar dispuesta a escuchar el mensaje bajo ciertas circunstancias, pero en otras circunstancias no. Otro tema es nuestro estilo para compartir, porque presentar los 4 puntos ya mencionados de una forma amorosa/compasiva pero clara y objetiva, es muy diferente a presentarlos de una forma condenatoria y ofensiva, ya que de esta forma provocamos que la gente levante una pared y nosotros provocamos en rechazo.

VV. 7-8 En ciertas ocasiones los momentos propicios para compartir el evangelio son cuando el poder de Dios se ha manifiesta en la vida de aquellos a los que les compartiremos o de sus familiares o conocidos. Situaciones que pueden propiciar el interés de nuestros semejantes son: a. Sanidad, b. Un nuevo empleo, c. Solución de un tema económico/laboral, d. Provisión en medio del desempleo, e. Solución favorable de un problema legal complicado, etc. Todo esto genera gratitud y alegría, y es nuestra responsabilidad guiarles a quien les bendijo y merece la gratitud de su corazón, la honra y la gloria.

V. 12 Recordemos que nuestra responsabilidad es compartir el mensaje, y es el Espíritu Santo quien trabaja en la persona, si ella así lo permite. Así que no nos detengamos, porque seguramente mucha gente creerá y se bautizará.

V. 31 Una vez más, en este versículo vemos el interés que se tiene por entender lo que dice la palabra de Dios…

V. 36 … Y después de entender, la decisión de muchos seguramente será creer y obedecer a Dios.

V. 39 En este versículo, al igual que en el versículo 8, se vuelve a leer la palabra alegría. En la versión RV60, se expresa como gozo. Es muy importante recordar que la consecuencia natural de entender y obedecer la voluntad de Dios es el gozo.

CONCLUSIÓN

En ocasiones permitimos que pensamientos y emociones negativas invadan nuestra vida, y no tenemos gozo. Pero recordemos que obedecer la voluntad de Dios nos da gozo. Parte de esa voluntad es que compartamos las buenas nuevas de salvación, al hacerlo tendremos gozo y daremos oportunidad a otros para que obedezcan a Dios, lo cual les llenará de gozo.

Esto trae a mente un hermoso himno que en una de sus estrofas dice:

Su voluntad da gozo a la vida,

Es fuente de la bendición.

Si llega prueba dura y tan temida,

Él es quien da paz al corazón

Con amor,

Alfredo Luna

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